PERSONAJES DEL WEBDRAMA


Sebastián Bastida

Investigador de la psique, egocéntrico, elocuente y cultivador del sarcasmo, Sebastián Bastida llega a la residencia "Avernus" para resolver un extravagante crimen tras varios años publicando artículos sobre psiquiatría en diversas revistas de divulgación. Su mente científica no le impide trabajar con la intuición de lo sutil y con una ávida mirada hacia lo paranormal. De hecho, durante sus crisis de epilepsia desarrolla delirantes visiones que alimentan sus descabaladas teorías y su imaginación ya de por sí torturada.


Pedro Lamorte

Este ratón de biblioteca discreto y perspicaz es, además de representante de la Policía de Justicia, el ayudante de Sebastián Bastida en la investigación. Su afabilidad contrasta extrañamente con su austeridad para con las relaciones humanas, ya que parece más cómodo entre sus notas y desarrollando su amor por las letras griegas. Sebastián señala que su pesimismo, en connivencia con su elevada cultura, acaban convirtiéndolo en un cínico, aunque él se identifica más con la escuela filosófica del estoicismo.


Alma de Niebla

Dicen que es la principal sospechosa del crimen. También, que está completamente loca. No obstante, las pocas evidencias que recogen los investigadores levantan ciertas dudas. Como sea, Alma de Niebla, regenta de la residencia, no parece mostrar la más mínima afección hacia la suerte que pueda correr. ¿Es una simple apariencia o realmente está exenta de todo sentimiento? De cualquier modo, un ángel y un demonio parecen estar lo suficientemente cerca como para poder permitirse la duda.


Melisa Romea

Propensa a las lagunas mentales, el ama de llaves de la residencia "Avernus" ofrece una estrambótica combinación entre la amnesia, la incontinencia verbal y una supersitición extrema. Ese nerviosismo del que hace gala parece encerrar algún oscuro secreto, pues su necesidad de complacer a los investigadores se enfrenta, sutilmente, a una actitud muy diferente hacia los propios inquilinos de la casa. Pero si Melisa Romea supo, en algún momento, algo que calla, probablemente lo haya olvidado.


Licaón Torralba

En el último escalafón social de la residencia, Licaón, además de ser el sirviente, ejerce las labores de matarife. Quizá por ello su declarada sumisión, casi animal, está siempre cubierta por una capa irracional de rudeza. Tal actitud de obediencia parece alcanzar su máxima expresión con Alma de Niebla, a quien venera como un perro fiel a su ama. Son, posiblemente, este servilismo y su tosquedad las causas de que su orgánica sensibilidad, hija de lo rural, pase, por lo general, desapercibida.


Julia Tudor

Antigua dueña del burdel más afamado de Alcoy, hoy Julia Tudor vive inmersa en sus dolores y atada al cuidado de su hijo deforme, el Nazario. Su hipócrita futilidad no parece ser más que un torpe juego para cubrir la desazón de su alma, la cual, a su pesar, queda en evidencia en más ocasiones de las que ella quisiera. Cobijándose en los afectos de Lucio, con quien le une una extraña relación, su desprecio hacia el resto sólo tiene parangón con el profundo desprecio que siente hacia sí misma.


Lucio Malpartida

Posiblemente el personaje más desvalido de la residencia, Lucio Malpartida sólo parece contar con el apoyo de Julia. No obstante, más allá de su ceguera y de su bohemio derrotismo, el escultor parece ocultar un acerbo resentimiento hacia la suerte que le ha deparado el destino. ¿Hasta dónde será capaz de llevar estas latentes emotividades cuando todos se empeñan en humillarlo? Tan siquiera Julia podría llegar a desvelar el misterio que encierran la invidencia y las frustraciones de Malpartida.


Marina Cevallos

Caída en desgracia desde los más excelsos escenarios de la ópera, este jilguero cantor se debate entre su adicción al láudano y una mente profundamente trastornada. Envuelta en sus quimeras, Marina Cevallos interpreta impenitentemente el aria de la rueca del "Fausto" de Gounod, como si en su letanía se hallara un mensaje desconocido. Sea como fuere, todos los inquilinos se empeñan en hacer oídos sordos, ya sea por lo que hay en su canto de meramente insoportable o por el críptico contenido del mismo.


Antón Espinosa

Cínico, arrogante, sádico, ignominioso. El doctor Antón Espinosa guarda un oscuro pasado como presunto traficante de órganos. Así y todo, sigue ejerciendo como un vulgar médico local en Burgo de Osma, aunque mantiene la pulcritud ampulosa y la elegante grosería de la que hiciera gala en otros días. Parece detestar a todos, pero, desde su ideología reaccionaria, se complace en entregarse a una abierta disputa intelectual con el alienista Sebastián Bastida, convirtiéndose en su Némesis.


Raimundo Galán

Raimundo Galán, la víctima. Con su muerte comienza el horror de la historia. Su cadáver aparece con un abrecartas clavado en el pecho ante una Alma de Niebla confundida y con las manos llenas de sangre. Pero Raimundo Galán volverá a cobrar vida en el plano de lo onírico para tratar de esclarecer su propio asesinato y la misteriosa búsqueda que lo llevó hasta la residencia; ¿qué oscuro secreto empujó a Raimundo Galán a cohabitar las estancias de "Avernus" con tan sombríos inquilinos?...




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